HOJA DE OLIVO Y SUS BENEFICIOS

“Aunque es más conocido el aceite, lo cierto es que la hoja de olivo tiene también múltiples beneficios que podemos aprovechar para gozar de una mejor salud«

El olivo (olea europea) es originario de la zona del Mediterráneo, Asia y África. Es un pequeño árbol de hoja perenne con hojas que pueden ir desde los 4 a los 10 centímetros y con pequeñas flores blancas.

Las hojas de olivo en estado natural contienen oleuropeina, un antioxidante responsable de la mayoría de sus beneficios para la salud, además de otros polifenoles y flavonoides.

A día de hoy el olivo está siempre presente en la cocina mediterránea y los aceites de oliva mantienen su reputación de ser los aceites más saludables en la cocina.

La hoja de olivo es la hoja del árbol olivo (Olea europaea) fue utilizado por primera vez en medicina en el Antiguo Egipto. Los beneficios reportados de rango de hoja de olivo de promover el aumento de la energía y la presión arterial saludable, para apoyar el sistema cardiovascular y el sistema inmunológico.

De la investigación y la experiencia clínica hasta la fecha, podemos decir que la hoja de olivo suplementaria puede ser beneficioso en el tratamiento de enfermedades causadas por, o asociados con, un virus, retrovirus, bacteria o protozoo. Entre esas condiciones se pueden tratar son: la gripe, el resfriado común, las infecciones por candida, meningitis, virus de Epstein-Barr (VEB), encefalitis, herpes I y II, el virus del herpes humano 6 y 7, de la culebrilla (herpes zóster), el VIH / ARC / SIDA , la fatiga crónica, la hepatitis B, la neumonía, la tuberculosis, la gonorrea, la malaria, el dengue, diarrea severa, y dental, oído, vías urinarias y las infecciones quirúrgicas.

BENEFICIOS

  • – COMO ANTIHIPERTENSIVO. Un estudio con humanos de 2011 concede al extracto de hojas de olivo (500 mg, 2 veces al día durante 8 semanas) un efecto similar al del fármaco antihipertensivo captopril (12,5 mg). Un dato más a favor del extracto: que también reduce los niveles de triglicéridos y de colesterol LDL (el “malo”).
  • – PARA EVITAR INFARTOS E ICTUS. Además de aumentar la producción de óxido nítrico (que mantiene relajadas las arterias) y reducir el colesterol LDL, un estudio de 2008 indica que el extracto de hojas de olivo actúa como antiinflamatorio y antiagregante plaquetario, lo lo que evita la formación de trombos causantes de infartos e ictus.
  • – PARA LA DIABETES. “El extracto de hojas de olivo mejora los niveles de glucosa, tanto en humanos como en animales y podría ser utilizado como terapia complementaria en esos pacientes”, concluye un estudio publicado en Journal of Medical Food en 2012. (Otros estudios más confirman sus beneficios frente a la diabetes.)
  • – FRENTE AL CÁNCER. Varias investigaciones indican que el extracto de hojas de olivo evita los daños de los radicales libres al DNA y previene la inflamación celular: dos etapas clave para el desarrollo de tumores. Por citar solo los cánceres de mama dependientes de estrógenos (la mayoría lo son), un estudio con humanos realizado en 2010 señala que “la oleuropeína disminuye la respuesta de las células tumorales a esta hormona”.
  • – COMO PROTECTOR NEURONAL. Por su efecto antiinflamatorio y antioxidante, el extracto de hojas de olivo protege las neuronas frente al deterioro. Un estudio demostró también que animales tratados previamente con extracto de hojas de olivo sufrían menos daños neurológicos tras sufrir un ictus. Se ha observado una protección parecida frente a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
  • – EN LA ARTRITIS. Se confirma lo que siempre han sabido los habitantes del Mediterráneo: que las hojas de olivo ayudan a prevenir y aliviar la artritis reumatoide, la artrosis e incluso la gota. Responsable de todos esos beneficios es, de nuevo, la oleuropeína, por sus efectos antiinflamatorios y por bloquear una enzima que favorece la acumulación de ácido úrico (típica de la gota).

Leave a Reply