MANUEL CRUCES: Una historia de superación

Dermatólogo de profesión pero deportista de corazón.Manuel Cruces, de 72 años, es triatleta y uno de los pioneros del triatlón en Galicia que apostó a finales de los 80 por un deporte que pocos conocían. Una historia de superación personal en la que se demuestra que la edad no es una excusa: “Lo único que cuenta es superar los límites”.

Manuel Cruces comenzó a entrenar a los 40 años en su ciudad. Entonces pesaba 109 kilos y, tras comprender que no podía seguir así, decidió tomar otro camino.

Había sido nadador, ciclista, tirador de foso olímpico, jugador de hockey sobre patines, uno de los primeros en hacer el curso de socorristas de Galicia… Todo aquello le condujo hacia el triatlón, un deporte desconocido a finales de los ochenta en España. Los padres de aquella época no apoyaban este deporte, decían que la bicicleta era muy peligrosa: “Empecé con el triatlón y la gente no sabía de qué iba el tema, pero cuando me di cuenta ya estaba enganchado, porque este deporte te engancha y amplía tus límites”.

En su opinión, para la práctica de este deporte hay que ser triatleta, porque el problema del triatlón no es solamente el aspecto físico, importa también la química mental que tengas. Para Cruces lo más importante no es competir: “a mi lo que más me gusta es entrenar. Sales por las mañanas y te aíslas del mundo nadando. Yo, además, hago travesía de larga distancia, que es lo que me más me gusta. Te sientes vivo y das gracias al cielo cuando estás en medio del mar sin nadie. Aquello es para saborearlo y descubrir nuevas sensaciones, porque el triatlón te da sensaciones y más vida y te permite descubrir sitios que no conocías”.

Su pasión por entrenar le llevó a superar un grave atropello en 2005, que le fracturó la cadera. Le aconsejaron que dejara el deporte: “Se me incrustó el fémur en la pelvis y para solucionarlo había que operar y poner una prótesis. Yo no quise y decidimos hacerlo a la antigua, poniendo un clavo y estando tres meses inmovilizado, de manera que el fémur fuera saliendo de la cavidad donde se había metido… No puedes moverte y te tienen que hacer todo, pero intenté hacer ejercicio de cintura para arriba”.

Siguió entrenando duro y a los dos años ya estaba recuperado para volver a la competición. Pocos sospechaban que estaba por llegar su gran éxito, entre otros, el subcampeonato del Mundo de larga distancia en categoría veterana del año 2012, en Vitoria, que adorna ahora un amplio palmarés. Ha sido fuente de inspiración de muchos triatletas. De hecho, grandes nombres como Javier Gómez Noya, Iván Raña, Saleta Castro o David Castro han confirmado su participación en el documental sobre Manuel Cruces.

El triatlón es practicado por bastantes personas mayores sobre todo en Alemania y Australia. Para Manuel Cruces el Triatlón potencia tres actividades que le gustan mucho a los niños: nadar, correr y montar en bicicleta: “A mi llaman el último atleta, porque siempre llego el último. Me conformo básicamente con que no me quiten la meta cuando llego. Sin embargo, de natación salgo el primero en mi categoría”.

 Oldman, el último triatleta Esta increible historia de superación es la que se propone ahora contar su hijo, el periodista Antón Cruces. “Oldman, el último triatleta” es un proyecto audiovisual que pretende contar tres historias en una: la humana y de superación personal, la deportiva y la de los impulsores del triatlón en Galicia. Fue uno de los “valientes”, como lo define su hijo, que a finales de los años 80 fundó el club Panoramix Triatlón, apostando por un deporte que pocos conocían y menos practicaban en una tierra que ahora presume de acoger al pentacampeón mundial.

Es la historia de un deportista que ha traspasado los límites de la edad y que ha superado lesiones y accidentes. Es la historia de “Oldman, el último triatleta”. En la actualidad sigue en activo y compite con la misma ilusión del primer día. Cada competición es un reto y cada año una nueva aventura que demuestra que, en muchas ocasiones, la edad es solo un estado mental y que el manido querer es poder es en una realidad.

El documental habla de vocaciones tardías, se sumerge en otra manera de vivir y analiza los retos diarios de un deportista extraordinario que trata de alcanzar, día tras día, la meta de salida, como él la define. La historia de este deportista extraordinario, sus logros, sus compañeros y sus experiencias son el punto de partida para un documental que pretende echar la vista atrás y recordar los comienzos de este deporte en España.

Para ello cuenta con la participación de excepcionales atletas: Javier Gómez Noya, el mejor del mundo en triatlón, y otros nombres de obligada referencia como Iván Raña, Saleta Castro y David Castro

“Me llaman el último atleta, porque siempre llego el último. Me conformo básicamente con que no me quiten la meta cuando llego”

“El triatlón te aporta muchas sensaciones nuevas y te ayuda a descubrir sitios que no conocías. Este deporte te engancha y amplía tus límites”

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